Son conocidos como superalimentos, aunque en realidad son un nombre de moda para las frutas, vegetales, pescados y aves que, hoy por hoy, son considerados fuentes de salud, calidad de vida, y longevidad.

Muchos de estos alimentos han alcanzado el rango de “súper” porque poseen antioxidantes, que son vitaminas y otros compuestos que detienen el proceso de oxidación del cuerpo.

Además, estos hacen que disminuya la liberación de radicales libres —químicos altamente nocivos que dañan las células y ocasionan patologías cardíacas y cáncer—.

El chocolate negro, el vino tinto, y el café fueron recientemente ascendidos a la categoría de superalimentos, a raíz de su alto contenido de antioxidantes. No obstante, se presentan algunas polémicas en estos casos.

Muchos nutricionistas afirman que los nutrientes valiosos de las uvas rojas están en la cáscara de las mismas, de modo que no es posible encontrar sus beneficios en el jugo de uvas o el vino tinto.

Por otra parte, es importante no generar falsas expectativas ni prestar atención a quienes dicen que estos alimentos son capaces de curar el cáncer, la hipertensión, y la degeneración macular. Si bien son muy saludables, estos alimentos no pueden curarlo todo.

Sin embargo, deberían estar en tus platos de todos los días. Los superalimentos definitivamente debería formar parte de tu dieta cotidiana. Los granos y los alimentos que contienen fibras deben estar en tu menú. Esto no quiere decir que debas atiborrarte de superalimentos, sino que debes ingerirlos junto a otras comidas.

La palabra “superalimentos” fue creada por el doctor Steven G Pratt, un oftalmólogo californiano autor de “SuperFoods Rx” y “SuperFoods HealthStyle”. Pratt, que no es nutricionista, ha ganado notoriedad a través de la promoción de la alimentación saludable y de la utilización de ingredientes básicos.

Tomando varias de estas publicaciones, podemos ver que la mayoría coinciden en los siguientes superalimentos:


1.Arándanos: frescos o congelados, son súper ricos en antioxidantes que combaten enfermedades y, especialmente, preservan las células del cerebro. Asimismo, contienen vitaminas C y E, fibra, hierro, riboflavina y niacina.

2.Calabaza: lleno de beta-carotenos, alfa-carotenos, y otros carotenos —compuestos pigmentados que se convierten en vitamina A—. Este nutriente es esencial para el crecimiento de los huesos, a la vez que reduce los riesgos de enfermedades cardiovasculares, cáncer y artritis. La tarta de calabaza puede contener demasiadas calorías, pero puedes usar puré enlatado de calabaza para la preparación de sopas y otros platillos.

3.Yogurt: contiene una bacteria benéfica que combate las bacterias malas de tu intestino. Asimismo, asiste al proceso digestivo. Extra: es una buena fuente de calcio y proteínas

4.Brócoli: está lleno de vitaminas C y K, fibra, beta-caroteno, y antioxidantes que fortalecen a tu sistema inmunológico contra las enfermedades.

5.Frijoles: todas las variedades son buenas, incluyendo judías, judías blancas, frijoles de lima, garbanzos, lentejas y guisantes. Son ricos en proteínas bajas en grasas, vitaminas B, hierro, ácido fólico, potasio y magnesio. Tienen tanta fibra para hacer descender tu colesterol como la avena.

6.Avellanas: todos los tipos contienen grasas monoinsaturadas, que tienen un efecto favorable sobre el colesterol alto y ayudan a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. Un puñado de avellanas al natural o tostadas, y sin sal, a diario te aportan la cantidad de antioxidantes, vitaminas y fibra, y se cree que ayuda a prevenir diversas patologías, desde Alzheimer y asma hasta diabetes y cáncer. Advertencia: las avellanas son altas en calorías, así que procura que tu ración diaria no exceda los 45 gramos

7.Naranjas: es una de las mayores fuentes de vitamina C, elemento indispensable para combatir resfríos, y desde enfermedades cardíacas y cáncer hasta asma, artritis, diabetes, degeneración macular y defectos congénitos. Las frutas cítricas, asimismo, te proveen de ácido fólico y fibra.

8.Pecho de pavo sin piel: la fuente más magra de proteínas que se puede encontrar en la carne. El pecho de pavo sin piel aporta vitaminas B y B-12, como así también niacina, riboflavina y otros nutrientes. Prueba las hamburguesas de pavo hechas con carne de pavo picada.

9.Soja: las semillas de soja y el tofu son una fuente excelente de proteínas, y aportan vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, y fibras. La soja contiene Isoflayones, que ayuda a la salud coronaria, previene la osteoporosis, y controla los niveles de azúcar y colesterol.vitaminas y otros compuestos que detienen el proceso de oxidación del cuerpo.

10.Espinaca: servida al natural o ligeramente cocinada, se trata de un vegetal “ocular”, que ayuda a prevenir las patologías oculares del tipo de las cataratas y la degeneración macular relacionada a la edad. Asimismo, es buena para combatir el cáncer y las enfermedades coronarias. Definitivamente, Popeye tenía razón: la espinaca contiene la mayor cantidad de nutrientes por caloría, e incluye vitaminas, minerales, y ácidos grasos omega 3.

11.Tomates: este superalimento popular tiene gran cantidad de vitamina C y, lo que es aún más importante, posee licopeno, un poderoso antioxidante que disminuye los riegos de cáncer de próstata, pecho, hígado y pulmón, entre otros, y mejora la salud ocular y cutánea. El jugo de tomate bajo en sodio reduce el riesgo de coágulos sanguíneos. Incluso, el tomate ketchup orgánico es bueno para ti.

12.Salmón: aporta una amplia cantidad de ácidos grasos omega 3, el aceite poliinsaturado que ayuda a la circulación y reduce en gran medida los riesgos de ataque cardíaco, arritmias, apoplejía, e hipertensión arterial.

13.Té: tanto el verde como el negro están llenos de antioxidantes que fortalecen el sistema inmunológico.

Los aguacates tienen grasas monoinsaturadas saludables y ayudan al cuerpo a absorber los nutrientes. Las cebollas tienen antioxidantes que neutralizan los radicales libres.

Por su parte, el Goji —una fruta roja de la zona del Himalaya— se ha ganado la fama de ser la fruta "más saludable del planeta”.

El jugo de Goji es posible uno de los alimentos más potentes contra el envejecimiento descubierto hasta la fecha. El Kiwi, finalmente, tiene gran cantidad de vitamina C y Potasio.

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Publicado por Mi Escuelita Saludable on lunes, 8 de diciembre de 2008


Los primeros meses en la vida de un infante son vitales para lograr el máximo desarrollo cerebral. Por ello es importante tomar en cuenta ciertas pautas. De lo contrario, se perderá una valiosa e irrecuperable oportunidad.

Así lo sostuvo la Dra. Erika Sturmann, reconocida especialista en Neurología Pediátrica, quien insistió en la necesidad de abrir las “ventanas de oportunidad”, a una nutrición apropiada y a una estimulación adecuada durante los primeros cinco años de vida del niño, que es cuando se produce una “mayor velocidad en la maduración del cerebro”, pues aquí intervienen diversos micronutrientes, los cuales favorecen tal desarrollo.


En tal sentido explicó que “después del nacimiento se da un incremento importante en la formación de las estructuras de soporte, conexiones entre las células y, sobre todo en la formación de la mielina, que actúa como una funda alrededor de los nervios para mejorar la conductividad. Tal crecimiento –dijo- se realiza a gran velocidad en los dos primeros años de vida, algo menos hasta los cuatro y luego a un paso más gradual hasta alcanzar la edad adulta”


Agregó que “el peso del cerebro de un recién nacido a término es de aproximadamente un 20% del peso que tiene un cerebro adulto. A los 15 meses éste ya alcanzó el 65 %. Por ello, refirió, “los aportes necesarios para una maduración óptima los recibe el niño a través de los nutrientes y de la estimulación”.


La experta sostuvo asimismo que “un niño que ha sido alimentado correctamente desde pequeño, desarrollará el máximo de su potencial genético y obviamente, tendrá un mejor desempeño en el colegio que si no hubiera recibido los nutrientes apropiados.


Por ello sostuvo que la mejor forma de promover una nutrición específica que favorezca el desarrollo cerebral de niños y niñas es educando a aquellas personas que proveen de los alimentos a los niños. “La fase inicial de la vida de un niño es de gran importancia, por consiguiente, la responsabilidad de educar a los padres de lactantes y niños en edad pre-escolar recae en aquellas personas que los atienden a esa edad, es decir los pediatras, el personal de salud, las cuidadoras de las guarderías, de los wawa-wasi, etc”.


Indicó que cuando el niño es algo mayor y ha iniciado la etapa de escolaridad, la responsabilidad de educar a los padres debería recaer en los profesores de los Nidos y colegios además de los profesionales de salud y de la prensa (diarios, radios y TV).


La lactancia materna

Existen sólidas bases científicas que demuestran que la lactancia materna es beneficiosa para el niño, para la madre y para la sociedad. Para la doctora Sturmann la leche materna de cada especie es la perfecta para su cría; así también, la del ser humano, pues contiene los ingredientes apropiados en la cantidad indicada para un desarrollo óptimo del cerebro.

Contrariamente a lo que muchos creen, la leche materna nunca pierde su valor nutricional y lo ideal es que el niño reciba leche de pecho en forma exclusiva hasta los 6 meses de edad, para luego -siendo la base de la alimentación- reciba también alimentos “sólidos”, sobre todo aquellos que contengan hierro. “La lactancia adicional puede continuar hasta el año pero si la madre lo desea o si la situación económica de la madre lo indica puede continuar hasta los dos años”, señaló.


Dijo que “el niño que no puede recibir leche materna, se debe beneficiar con un alimento enriquecido con ácidos grasos como el DHA y el ARA que hacen su alimentación más parecida a la leche materna.” sentenció.
En otras palabras, si bien la leche materna es el mejor alimento que se le puede dar a un recién nacido, para aquellas mujeres que no pueden amamantar o deciden no hacerlo, las leches infantiles fortificadas, que contienen DHA, ARA y COLINA son la mejor alternativa.


Los ácidos DHA (Ácido Docosahexaenoico) y ARA (Ácido Araquidónico), son muy importantes dentro de la nutrición. “Las investigaciones hasta el momento parecen indicar que ambos intervienen en forma importante en el desarrollo de la retina y de la agudeza visual. Los artículos publicados se refieren a ambos ácidos en conjunto, no diferencian el DHA del ARA en su efecto sobre la visión”, puntualizó.

Otro componente esencial presente en algunas leches infantiles es la Colina, vitamina que se sintetiza en el hígado y juega un papel importante en el metabolismo de las grasas y en la transmisión de impulsos nerviosos. Además, es importante para el funcionamiento cardiovascular y cerebral.

Fuente: RPP

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Publicado por Mi Escuelita Saludable on lunes, 20 de octubre de 2008