Cierran la boca con fuerza y fruncen la nariz. Apartan el plato de su vista y convierten la hora de la comida en una batalla campal. Así se comportan los niños mañosos para comer cuando se sientan a la mesa.

De acuerdo con un estudio publicado en el Boletín Estadounidense de Nutrición Clínica sobre los hábitos alimenticios, a pesar de que este "síndrome de niños mañosos para comer" podría ser genético, los expertos culinarios afirman que los padres no deben desesperarse.

Los chefs de California coinciden en que a los niños les pueden llegar a gustar alimentos tales como la espinaca, el brócoli y la leche baja en grasa si estos ingredientes son incorporados a platos, salsas y sopas que les gustan. Y eso sí, hay que armarse de mucha paciencia para lidiar con estos niños mañosos.

Se recomienda un menú variado para que se familiaricen con diversas opciones saludables.

Asimismo, el ejemplo de los padres es importantísimo. Si ellos se alimentan saludablemente, es muy probable que sus hijos los imiten.

Tampoco puede faltar la creatividad. Combina colores y sabores; por ejemplo, a las pastas pónles coloridas verduras tales como brócoli, zanahorias o pimientos rojos. De ser posible, sirve sus comidas preparadas en forma divertida y en porciones pequeñas.

Cocina junto a tus hijos. Algunos estudios demuestran que dejar a los niños participar en la preparación de las comidas, aumenta la probabilidad de que comiencen a probar nuevos alimentos.

"No creemos que esconder las verduras sea la solución", comenta Tina Fanelli Moraccini, de Piccolo Chef en Culver City. "Pero sí tenemos que ser creativos. Debemos permitir que los niños participen en la preparación de las comidas y dejarlos palpar los alimentos con sus propias manos, verlos con sus propios ojos, olerlos, para luego cocinarlos y comerlos".

Leer Más
Publicado por Mi Escuelita Saludable on lunes, 23 de febrero de 2009


El fin de las vacaciones suele ser traumático para muchos padres e hijos, dado que con el inicio de las clases se produce un cambio de vida, de ritmo y de horarios en el seno familiar. En este sentido, los especialistas recomendaron “evitar los cambios bruscos en los chicos” y sugirieron “comenzar a modificar los hábitos dos semanas antes de volver a clases”.

Con el comienzo del ciclo lectivo aparecen de pronto el orden y la rutina que se había dejado de lado durante las vacaciones de verano. Mirar hasta tarde la televisión, pasar varias horas frente a la computadora o levantarse cerca del mediodía suelen ser hábitos que adoptan los chicos durante el verano.

La médica pediatra Alicia Luccero explicó que “hay que ayudar a los chicos a cambiar los horarios de sueño y de alimentación de a poco para que no sea tan traumático”.Para la doctora, la mejor forma de acompañar este proceso de regresar al colegio es ir cambiando las rutinas hogareñas: "La televisión, los jueguitos en la computadora y el chat tienen que terminar un poco más temprano cada noche, para que se recuperen los horarios de sueño”, señaló.

Y añadió: “Es bueno que a partir de esta semana se vayan modificando las rutinas para evitar un cambio repentino. Es sabido que un chico que duerme poco no rinde bien en el aula, por eso hay que ayudarlo a cambiar el horario de sueño”.Además, la especialista aseguró que el proceso de modificar las rutinas “puede plantear una situación de estrés, y algunos chicos pueden experimentar síntomas físicos y psíquicos: llanto, irritabilidad, alteraciones del humor, dolores de cabeza, de panza, o algunas líneas de fiebre que se solucionan por sí solos“.

Pedagogos, psicólogos y docentes coinciden en que los padres deben remarcarle a los chicos que “el verano tiene reglas diferentes que el resto del año”. Es la primera discriminación necesaria que tienen que elaborar los niños para que vuelvan a conectarse con el estudio, los horarios y hasta el cambio de ropa.Luccero también resaltó que “es fundamental que vuelvan a las cuatro comidas diarias".En este sentido, el desayuno es fundamental, y viene de la mano de una buena calidad de sueño.

"Es muy frecuente que los chicos se acuesten tarde porque juegan con la computadora o miran TV se levanten tarde.

Entonces se despiertan con el tiempo justo, no desayunan, llegan dormidos y no rinden en clase”, manifestó Luccero.Para que la reorganización de la vida de los chicos no sea tan brusca hay que comenzar desde ahora con modificaciones para que lleguen al 2 de marzo, día que comienza el ciclo lectivo, acostumbrados a la rutina que deberán tener hasta diciembre.

Leer Más
Publicado por Mi Escuelita Saludable on


Una alimentación saludable este verano requiere de un equilibrio adecuado entre los nutrientes que se consumen. Para que una dieta sea nutritiva, idealmente debería aportar un 55% de hidratos de carbono, 15% a 20% de proteínas y el resto grasas (de un 25% a un 30 %).


Además, se debe tener mucho cuidado con la ingesta de grasas y saber diferenciarlas por su calidad, o sea moderar el consumo de grasas saturadas, como los alimentos con crema, manteca o que están fritos, y darle mayor importancia a la ingesta de grasas no saturadas. Por lo que es recomendable incluir aquellas que contienen omega 3, 6 y 9, incluyendo pescados como salmón y lenguado, además de aceite de oliva.

Según la agencia argentina Pro-Salud, existen dietas que están de moda en ese país como las denominadas disociadas o líquidas, las que no serían recomendables para los pacientes en general, ya que no toman en cuenta todos los principios nutritivos que se necesitan.

Por lo que no existirían las dietas mágicas, sino que hábitos alimentarios correctos para bajar de peso de manera responsable.


RECOMENDACIONES

La recomendación de la doctora Marcela Ciaño, Jefa de Nutrición de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina de Buenos Aires, es realizar cuatro comidas diarias principales, más dos colaciones que pueden ser una barra de cereal, una fruta o un yogurt.

Aunque con los excesos de calor que se viven por estos días, es necesario priorizar la ingesta de frutas y verduras, evitar las comidas con alto contenido de grasas y, especialmente, aumentar el consumo de líquidos.

De hecho, el aporte de líquidos debería ser de 2 a 2,5 litros diarios en promedio, para mantener el organismo hidratado. Y en cuanto a las frutas, estos alimentos aportan una cantidad importante de líquidos y también antioxidantes.

Un consejo para las personas que deben pasar largas horas en su lugar de trabajo, es que busquen algún tipo de actividad aeróbica en sus momentos libres, como salir a caminar, correr o nadar, para sí aumentar el gasto de calorías.

Aunque hay que recordar que para lograr una actividad física aeróbica se debería realizar un ejercicio como mínimo por 20 minutos, 2 a 3 veces a la semana.


ALIMENTACION SALUDABLE

Lo que habría que evitar es saltarse el almuerzo y reemplazar esta comida, por ejemplo, por un café, unas galletas o una sopa instantánea. Ya que este tipo de hábitos puede alterar el metabolismo, lo que puede hacer finalmente que se suba de peso.

Por ello es recomendable salir y darse el tiempo de comer algo liviano o llevar almuerzo al trabajo, por ejemplo, una porción de torta de verduras, una ensalada o un pan pita con verduras y pollo.

De esa manera se puede mantener un metabolismo activo y funcionando de manera adecuada, lo que también evita que se llegue con más hambre a la siguiente comida.

Un último consejo, pero no por eso menos importante, es tener mucha atención con la cadena de frío de los alimentos.

Por lo que es recomendable guardarlos en el refrigerador de la casa, antes de llegar a comerlos, comprar en locales que aseguren un ambiente frío para las comidas. Y recordar que si alguno de los alimentos queda fuera del refrigerador, se bote, ya que cada 20 minutos aumenta gradualmente la posibilidad de contaminación de la comida.

Leer Más
Publicado por Mi Escuelita Saludable on martes, 3 de febrero de 2009