El fin de las vacaciones suele ser traumático para muchos padres e hijos, dado que con el inicio de las clases se produce un cambio de vida, de ritmo y de horarios en el seno familiar. En este sentido, los especialistas recomendaron “evitar los cambios bruscos en los chicos” y sugirieron “comenzar a modificar los hábitos dos semanas antes de volver a clases”.

Con el comienzo del ciclo lectivo aparecen de pronto el orden y la rutina que se había dejado de lado durante las vacaciones de verano. Mirar hasta tarde la televisión, pasar varias horas frente a la computadora o levantarse cerca del mediodía suelen ser hábitos que adoptan los chicos durante el verano.

La médica pediatra Alicia Luccero explicó que “hay que ayudar a los chicos a cambiar los horarios de sueño y de alimentación de a poco para que no sea tan traumático”.Para la doctora, la mejor forma de acompañar este proceso de regresar al colegio es ir cambiando las rutinas hogareñas: "La televisión, los jueguitos en la computadora y el chat tienen que terminar un poco más temprano cada noche, para que se recuperen los horarios de sueño”, señaló.

Y añadió: “Es bueno que a partir de esta semana se vayan modificando las rutinas para evitar un cambio repentino. Es sabido que un chico que duerme poco no rinde bien en el aula, por eso hay que ayudarlo a cambiar el horario de sueño”.Además, la especialista aseguró que el proceso de modificar las rutinas “puede plantear una situación de estrés, y algunos chicos pueden experimentar síntomas físicos y psíquicos: llanto, irritabilidad, alteraciones del humor, dolores de cabeza, de panza, o algunas líneas de fiebre que se solucionan por sí solos“.

Pedagogos, psicólogos y docentes coinciden en que los padres deben remarcarle a los chicos que “el verano tiene reglas diferentes que el resto del año”. Es la primera discriminación necesaria que tienen que elaborar los niños para que vuelvan a conectarse con el estudio, los horarios y hasta el cambio de ropa.Luccero también resaltó que “es fundamental que vuelvan a las cuatro comidas diarias".En este sentido, el desayuno es fundamental, y viene de la mano de una buena calidad de sueño.

"Es muy frecuente que los chicos se acuesten tarde porque juegan con la computadora o miran TV se levanten tarde.

Entonces se despiertan con el tiempo justo, no desayunan, llegan dormidos y no rinden en clase”, manifestó Luccero.Para que la reorganización de la vida de los chicos no sea tan brusca hay que comenzar desde ahora con modificaciones para que lleguen al 2 de marzo, día que comienza el ciclo lectivo, acostumbrados a la rutina que deberán tener hasta diciembre.

Publicado por Mi Escuelita Saludable on lunes, 23 de febrero de 2009

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